Los principes existen y algunas brujas les rompemos el corazón
Mucho tiempo he estado perdida entre las nieblas de mis dudas y muchas cosas me han pasado en esas horas, dias eternos, momentos de gloria, segundos de locuras, instantes de pasión y tambien tiempo de penas adioses y lloros.
Conocí hace unos meses a un principe, desde el primer día así lo vi y así me salió llamarle...nunca he sido de poner nombrecitos estúpidos a mis novios o a mis parejas, en su caso fue algo natural. En el momento de encontrarme con este tio estupendo mi corazón lloraba por otro, vibraba por ese mismo y palpitaba día y noche solo por él, mi caballero de armadura plateada, ese que me habia despertado de un largo sueño de varios años.
Mi principe era el hombre que toda mujer sensata de más de 35 años sueña cada noche al ir a dormir, especialmente si vive solita y conoce un poco lo que anda por el mundo. El era y es : amable. super atento, más joven que yo ( aqui alguna piensa que estoy totalmente majara), alto y atractivo, y para completar el lote además es inteligente y tiene casa propia y un buen trabajo. Pegas no le pude sacar, los meses que le tuve en mi corazón y en mi vida me hizo feliz y me trató como a una reina...
Nuestra primera cita que supuestamente era para tomar una copa terminó casi a las 4 de la mañana con cena incluida y mucha y buena conversación y muy buen rollo y.....si si si nenas sin sexo, ni achuchones porque las cosas iban poco a poco y suavemente. Y después si hubo sexo y él siguió preocupandose por mi, llamandome y enviandome mensajes...demostrando que sentía algo por mí...sin promesas instantaneas pero con la fuerza del día a día.
Este cuento termina mal y esta vez el principe no abandona a la princesa por otra más joven como pasa mucho en los cuentos de hoy, ni tampoco está casado, ni tiene ningún tipo de problema mental o de compromiso, ni se le acaba el amor. Esta vez, la princesa, o sea yo, esa princesa que he sido siempre con muchos que no se han merecido nada bueno, solo que les transformaran en ranas o que les echaran mil maleficios, esta princesa que se dice inteligente, que sabe lo que quiere, que solo tenía que decir si y quedarse de reina del castillo y comieron perdices y vivieron felices, esta enajenada de la pasión decidió romper con el principe porque seguía enamorada de aquel otro callero de armadura plateada y loca pasión, de ese con el que soñaba y sueña cada noche y que no es ni más joven, ni tiene castillos...un gran corazón loco como la princesa que yo soy y muchas ganas de hacer locuras.
El principe maravilloso se ha quedado solo con su pena hasta que encuentre otra princesa que no sé porqué me dá que va a ser rubia, me ha escrito la más bella carta de amor que jamás yo había leído y me ha dicho que las puertas de su castillo siguen abiertas...que puedo volver mientras su reino no tenga dueña.
Mi caballero plateado y yo hemos vuelto a mirarnos y a querernos porque no podíamos estar separados y ahora todo es de color de rosa y cada segundo es el extasis total. Y somos dos almas gemelas que viven la vida de una manera diferente y única y ahora eso es genial.
La frase final se resume a colorín colorado este cuento se ha acabado pero el principe azul me ha escrito en su carta "alea jacta est", la suerte está echada y lo que yo he elegido es lo que yo voy a vivir en mi futuro más cercano y en ese momento es cuando no quiero saber.....




Comentarios sobre Los principes existen y algunas brujas les rompemos el corazón
No sabes mucho de los PIRATAS y tampoco lo podrás saber. Tampoco es necesario pero es bueno que sepas que hay una vida que navega en un barco PIRATA...