¡Escotadas vamos...a saber como volveremos!
Ya está aqui, ya ha llegado, el calor, la caló como dicen los andaluces, vamos que incluso por estas tierras grises de Mordor ya hace más de 30 grados y la artilleria femenina se asoma en cada esquina de la ciudad, como ramos de flores exóticas, de todos los tamaños y colores.
Muerta de la risa estoy ahora mismo de ver como más de un jubilado va a ser atropellado por el autobús porque no mira precisamente al semaforo que tiene frente a él que está más rojo que un tomate de huerta, no, no , el abuelo que debe tener no menos de 70 años está ojoplático e hipnotizado con el escotazo salvaje de la guiri de turno que como está aqui de vacaciones y en cuidad playera lo lleva todo al aire para que se le ponga moreno.
Y en un banco hay un grupito de niños, para mi niños porque ninguno debe de tener más de 15 años que no paran de mirar a toda hembra viviente que pasa a menos de 20 metros, y hacen comentarios sobre el tamaño de los pechos, los escotes generosos, las faltas ultracortas, tan malos están las criaturitas que yo creo que alguno se va a ir a la playa con erección permanente y ni con un baño en este cantabrico congelador se le pasa el calentón.
Evidentemente, en cualquier bar, un grupo de hombres de entre 30 y 40, una conversación , ya puede ser de política o de futbol , se para, se desvanece ante la entrada de la chica mona de turno, ligerita de ropa y con gafas de sol, solita ella, tranquila con un vinito blanco en la mano, y ellos venga que mirar y hacer gracias, algo normal, puro marketing, están vendiendo su mejor producto, ellos mismos. Eso no quiere decir que nuestra damisela sea totalmente inocente, es consciente de su poder y de una u otra manera lo explota.¡ Ole morena, dí que sí!, la que lo niegue...tiene valor!
Una de mis amigas que me dice entre carcajadas , -como primates querida, como primates-, y yo la verdad es que no niego ni asiento porque ellos si que tienen el instinto avizor y la mente se les nubla con los cuerpos que se destapan, pero veamos...nosotras nos destapamos con unas ganas que pa qué, ...especialmente con el calor , que yo creo que lo nuestro monas tiene mucho de instinto animal tambien.
Me explico , antes de que me lluevan piedras en el escote de vértigo que llevo puesto, o sea que ellos se nos ponen contentos y no ven más que eso, pero nosotras enseñamos con toda naturalidad, con ganas de enseñar, con ganas de guerra, no de guerra violenta, no, ni mucho menos pero un poquito de guerra de poder, de descaro siiiiiiiii.
Y hasta la más lista, la más titulada por Cambridge y Oxford, la que más idiomas sabe, aquella que es defensora de los derechos de las mujeres, la que es muy deportista, la mujer de negocios, la que tiene niños y la que no los soporta, la casada y la soltera, la vegetariana y la que adora la comida basura, la romántica y la más pendona. Todas, todas nosotras llevamos una escotada en el alma, una que sale de vez en cuando, que florece entre la primavera y el verano y que desafia al mundo masculino con un escote de infarto, porque sí, sin razón ni lógica aparente, porque hoy es hoy y aquello de saberse deseada...es una sensación demasiado fuerte para negarsela.
BESAZOS ESCOTADOS
SEXY REBELDE




Comentarios sobre ¡Escotadas vamos...a saber como volveremos!
jaja muy bueno el post aqui yo que no doy más del frio que comenzó el invierno y allá con tanta calor !!! besotes
besos princesa¡¡
A numerarse!!!!
¿Primate número uno?
YOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!