¿Chochito con pelo o chochito pelado?
Yo la verdad es que ya no sé como acertar, ya he pasado por todas las modas y tendencias a nivel de la pilosidad de mis partes más intimas y cada hombre es un misterio en cuanto a sus preferencias por esas partes tan particulares.
Desde mi más tierna infancia he tenido un gran interés por ver como se desarrollaba mi vello genital, por aquel entonces desde el momento en el que hacia su aparición el primer pelito negro en el chochito era ya todo un acontecimiento, la prueba de que ya una era mujer echa y derecha. Yo pasaba cada mañana después de la ducha por una exploración rigurosa de mi cosita para verificar si ya estaba en el mercado del sexo, y una mañanita a mis 12 añitos descubrí el primero de mis deseados pelitos negros, rizadito y encrespado.
La gloria del momento pasó y con los años y con muchos pelos, negritos y rizaditos el placer de ser mujer se transformó en la tortura depilatoria, tenía que ir a la playa y ponerme braguitas chiquititas, para lo cual había que eliminar a los pelos que sobrepasaban la frontera entre el sexo y la ropa interior. Y además desde mi primera relación sexual la preocupación por estar sexy desnuda me llevó a probar todo tipo de rasuramiento total, parcial, horizontal, vertical...
Como anecdota divertida tengo que añadir que además de mis tendencias y gustos diversos por el pelo de dicha zona , durante estos 20 añitos he tenido muy en cuenta las preferencias de mis partenaires sexuales...o sea de mis amigos, amantes y novios. Y aqui viene el quid de la cuestión, que cada uno de ellos lo ve y lo prefiere de una manera bien diferente.
He tenido el jovencito inexperto que no se fija mucho en el tema y lo toma como lo vé, al natural y sin preocupaciones, tambien he conocido al heterosexual depilado que busca una zona libre y despejada como la de una bebé y que en cuanto vé un pelo que asoma descarado pone cara de horror y se le baja todo. Los hay que me han depilado todos excitados para comerme luego la cosita y relamerse, los hay que se meten entre los pelos y se pierden como en mitad de la selva como los monitos que son ellos todos felices, los hay que se me echan casi a llorar cuando descubren que ya me he laserizado la zona y que no hay pelillos a la mar, que disgusto, nada que acariciar...!
¡Vamos a ver señores, un poco de seriedad, con pelo o sin pelo finalmente qué más dá!
BESITOS PELUDOS SEXY REBELDE

