Destino desconocido
Cada vez que me marcho lejos , a otro país, me dejo alli parte de mi piel de mi vida de mi esencia, es imposible traerme de nuevo conmigo esa caricia de mis dedos con las especias en el souk de Marrakech, ese sabor dulzón y esquisito del té a la menta en casa de aquella familia bereber, las gotas de sudor que descendian entre mis pechos hasta mi vientre en aquella tarde a másde 45 grados bajo la sombra del platanero del Riad donde me alojé.
Entre las sombras de la medina, con tejidos de algodón coloridos, con mis brazos tatuados a la henna y mis pies descalzos sucios del polvo del camino me he dejado parte de mi yo, esa que seria si fuera una gacela como ellos me gritaban a mi paso. Una mujer arabe tiene solo ojos y a través de ellos mundo, sabiduria, rabia contenida, sentimientos y un sexo como las demás. Un atisbo de tobillo, una sien brillante, un perfume azucarado. Un coño como todas nosotras que le hace palpitar. Millones de prohibiciones y en lo más profundo de ella misma una idea, amar y no bajar nunca más los ojos.
Entre los cafés en los que solo podian sentarse los hombres, muchos de ellos con chilaba y los extranjeros, mi risa descarada era un desafio, yo me siento mujer allí donde voy y algunas veces cometo el peor de los pecados, amar, adorar algo o alguien con locura y sin lógica, contra toda norma y sensatez y pido como recompensa el paraiso. Un vendedor de perfumes me bendijo y me habló de todo y de nada y de la necesidad de tener un hombre en mi vida porque lo que parece malo puede ser bueno para uno si uno lo prueba y porque mis ojos estrellados no debían pasearse solos por el mundo. Bismillah!
He adorado el país y sus gentes, su sencillez y su bondad, por encima de mis creencias y las suyas y he visto en los ojos de los hombres de ese país el deseo, el respeto, la curiosidad hacia mi, y me he regalado observando sus labios carnosos, sus ojos oscuros y encendidos, sus manos abiertas al tacto, me he escapado de los niños que corrian tras mis monedas y he discutido y regateado por objetos que me eran totalmente innecesarios. He dormido desnuda y sudorosa en una cama enorme rodeada de cojines de colores y lamparas de todas las formas , con el ruido de fondo de la llamada a la oración desde la mezquita de la esquina me he despertado, he transpirado cada uno de mis pecados y de mis logros y estoy de vuelta en la civilización.
Besitos de Sexy Rebelde


El blog de sexyrebelde pretende hacer reir y sobre todo intercambiar información sobre esas relaciones mujeres / hombres que nadie entiende.